Cofahca

Consejo de Facultades Humanísticas de Centroamérica y el Caribe

Cofahca: así nació… y se desarrolló… Crónica de una conversación de viajeros

Escrito por: 
Eleazar Augusto Monroy Mejía (Guatemala)

Despuntaba el alba de un hermoso día. La matinal policromía era, sencillamente, encantadora. El rocío de la mañana dejó un grato perfume de flor silvestre que el céfiro juguetón lo trasladaba a lo largo del camino. Realmente era una mañana inolvidable y los cuatro viajeros, Óscar Hugo, Lubia, Danilo y Ester, conversaban animadamente, en su viaje por la tierra del Quetzal.

¿Quién diría que el proyecto del Frente Democrático Humanista, -FDH-, nos reuniría para celebrar, después de veinte y cinco años, un Congreso Centroamericano, con inclusión de El Caribe?, dijo Danilo. 

Los cuatro universitarios se dirigían hacia Huehuetenango, provincia enclavada en el corazón de la sierra de los Cuchumatanes, en el altiplano occidental de Guatemala. Al día siguiente, como representantes de la Universidad de San Carlos de Guatemala, inaugurarían una sede universitaria en el pintoresco pueblo de Jacaltenango. Tendrían que recorrer más de trescientos kilómetros y, para tan largo camino, conversar era lo ideal. Era el día veintiocho de abril y salieron de la ciudad capital a las cinco y media de la mañana.Los cuatro amigos irradiaban felicidad y alegres añoraban la dicha de haberse encontrado en la vida y en la universidad.

Ester fue dirigente juvenil del grupo político universitario Frente Democrático Universitario, que llevó al Decanato de Humanidades de la Universidad de San Carlos al licenciado Eleázar Augusto Monroy Mejía. Lubia fue la primera dirigente que se puso al frente con decisión, coraje y energía singular. Danilo fue convencido de participar en la lucha por Lubia y Ester, y él las apoyó con fidelidad, respeto y aprecio. El último en integrarse fue Óscar Hugo.

Todos admiraban a Lubia y, por ello, la llevaron como representante estudiantil de Humanidades al seno del Consejo Superior Universitario. La lucha fue dura porque su oponente, -Mario Calderón-, tenía mucha experiencia en política estudiantil y ante una clara victoria de Lubia, logró que la elección fuese anulada. Lubia se alzó con más energía, con más pureza de corazón y con su exquisita intuición e inteligencia femenina logró una admirable y contundente segunda victoria, Lubia llegó al Consejo.

Más tarde, Danilo llega como vocal estudiantil a la Junta Directiva de Humanidades y, finalmente, también Óscar Hugo ostentó tan valiosa representación estudiantil. Hoy, -28 de abril-, marchaban tranquilos por la ruta interamericana y con nostalgia se concentraron en recordar los ideales y sueños de transformación que les inspiraron esas luchas universitarias. Al llegar al pueblecito de San Lucas Sacatepéquez tomaron un café y, visiblemente emocionados, prosiguieron la conversación. Nuestro decano, -dijo Lubia-, nos hablaba del ex presidente humanista y educador Juan José Arévalo Bermejo y del escritor salvadoreño Alberto Masferrer y fueron esas ideas de progreso cultural y de unidad centroamericana las que me inspiraron.

Mi aprendizaje en los cursos de Biología, -dijo Ester-, me impulsó a unirme al trabajo de Lubia. Nosotras, -continuó Ester-, quedamos impactadas por el trabajo de las células que observamos al microscopio. Esas entidades relativamente pequeñas y relativamente grandes fueron mi fuente de inspiración. Fenómenos físicos y químicos entrañan su vida individual y su vida social. Las células son metabolismo, son movimiento, son estímulo-respuesta, son crecimiento, son reproducción, son evolución, son afán, pero, para mí, las células también son ensoñación, son historia, son porvenir, son energía, son materia, son vida y mucho más.

Todos miraron con orgullo a Estercita. Células y movimiento político universitario, bella metáfora, indicó Danilo. Disculpen la sinceridad,-prosiguió él-, pero a mí lo que me llevó al grupo fueron ustedes dos; en esa época, no conocía a Óscar Hugo. Ustedes eran mis compañeras de clase y las admiraba mucho, las respetaba y les tenía mucho aprecio. Observé que ustedes eran singulares por su solidaridad, por su nobleza y por su espíritu inquebrantable de lucha.

¡Qué agradables son esos recuerdos!, señaló Óscar Hugo. Yo fui dirigente estudiantil en Huehuetenango y, al igual que las células descritas por Ester, sentía el imperativo de luchar por mi propia superación y, en forma altruista, traté de conquistar prosperidad académica para mi grupo universitario provinciano; a ellos, les dediqué mis mejores años y mis más caros talentos. Más tarde, la capital me absorbió y acá continúo, con las mismas normas de siempre, buscando el mayor bienestar académico para los estudiantes de mi universidad y de mi país.

Los viajeros, a las siete de la mañana, llegaron al histórico pueblecito de Tecpán y allí desayunaron con frijoles, huevos, crema, tortillas, plátano y saborearon tazas de un exquisito y humeante café. Al calor de aquella agradable sensación que les dio el típico desayuno guatemalteco, los viajeros seguían conversando, recordando, filosofando y llenando de aire sus pulmones.

Yo fui a la Universidad Nacional Autónoma de México, -unam-, con el Lic. Eleázar Monroy Mejía, -dijo Danilo-, y allí conversamos con una extraordinaria personalidad académica, Patricia Galeana de Valadés. Ella nos dijo que hoy los políticos trabajan por la unidad latinoamericana pero que las fronteras solo las pueden derribar eficientemente los académicos, los universitarios. Para mí, -concluyó Danilo-, ese fue el caldo de cultivo en el que, más tarde, se fermentaron las ideas sobre el nacimiento y desarrollo de Cofahca.

Ese antecedente es valioso, -dijo Lubia-, pero también el Lic. Monroy Mejía visitó la Universidad Nacional Autónoma de Chiapas, -unachi-, México, y allí le propusieron crear una unidad que comprendiera las universidades de San Carlos de Guatemala, unachi y las de Campeche y Yucatán, tomando como fuente de inspiración la cultura maya que une a los universitarios de esa región.

Conozco bien el origen de Cofahca, -dijo Óscar Hugo-, porque yo acompañé al Lic. Monroy Mejía en su primer viaje a Costa Rica, con ese propósito. Y les voy a contar la historia, puntualizó. En diciembre de 1991, el ahora doctor en Derecho Alban Bonilla Sandí viajó a Guatemala con el Dr. Olmedo España Calderón. Ellos deseaban una entrevista con el Lic. Monroy Mejía con miras a firmar una Carta de entendimiento entre la Universidad Nacional de Costa Rica y la Universidad de San Carlos de Guatemala. Por ser periodo vacacional, la entrevista se realizó en la casa del Dr. Leonel Padilla, en ese entonces Director del Departamento de Filosofía, de Humanidades-San Carlos. Monroy Mejía planteó la inquietud a la Junta Directiva y el trámite se autorizó.

En agosto de 1992 fuimos espléndidamente atendidos por el decano Bonilla Sandí y, en esa ocasión, conocimos a la entonces decana Hazel Vargas Zeledón. Se firmó la Carta de entendimiento. Pero el Lic. Eleázar Monroy Mejía tenía más interés en la creación de un organismo regional centroamericano, al estilo de la propuesta de los mexicanos de Chiapas y así se lo comunicó a don Alban. Inicialmente el decano Bonilla guardó un silencio sepulcral. Nosotros pensamos que se le había planteado un proyecto estéril. No recuerdo, -dijo Óscar Hugo-, cuánto tiempo tardó aquel silencio pero nos pareció una eternidad. Finalmente Alban sonrió y comenzó a interrogarnos y, sin concretar nada, nos despedimos de aquella reunión. El proyecto me gusta, -dijo, pero déjenme reflexionar y mañana hablaremos.

Al día siguiente, el decano Bonilla nos dijo alegremente: me gusta el proyecto y lo veo factible. Les propongo que hagamos una convocatoria a las autoridades de las facultades humanísticas de las universidades estatales para reunirnos en Guatemala, el próximo año-1993. Yo me encargaré, -dijo él-, de hacerlo para Costa Rica, Panamá y Nicaragua. Ustedes hagan lo mismo para Guatemala, Honduras y El Salvador. Regresamos de Costa Rica con una maleta llena de ilusiones. 

¿Y qué pasó después, preguntó Lubia? Nuestra Junta Directiva aprobó el proyecto y nos envió a visitar las universidades de El Salvador y Honduras; en esta nueva misión nos acompañó el Lic. Ricardo Moscoso. 

El Primer Encuentro Centroamericano se llevó a cabo del 15 al 20 de febrero de 1993, en la ciudad de Antigua Guatemala y al cónclave asistieron por Panamá: Dr. Gustavo García de Paredes; por Costa Rica: Licda Nelly García Murillo-Universidad de Costa Rica, Licda. Hazel Vargas Zeledón y Alban Bonilla Sandí por la Universidad Nacional; por El Salvador, Lic. Víctor Arturo González; por Guatemala, Lic. Eleázar Augusto Monroy Mejía-Universidad de San Carlos y Dr. Oswaldo Salazar de León-Universidad Rafael Landívar; por Honduras, Lic. Armando Valeriano. Llegó, además, en calidad de invitada, la Licda. Ana Monge Barrantes de la Sede regional chorotega, Costa Rica.

La Comisión Organizadora del Primer Encuentro de Decanos se formó con los siguientes profesionales: Dra. Iris Anabella Mendoza, Lic. Ricardo Moscoso, Lic. Francis Polo Sifontes, Licda. Flor de María Padilla y Lic. Guillermo Zepeda. La comisión logró que la Municipalidad y la Gobernación de Antigua Guatemala ofrecieran ágapes de honor a los distinguidos huéspedes; a los decanos se le dio un bellísimo pergamino que los declaró Visitantes Distinguidos.

La Junta Directiva de Humanidades-Universidad de San Carlos que aprobó y ejecutó el proyecto estaba formada por los siguientes profesionales: Eleázar Augusto Monroy Mejía, Decano; Rubén Homero Jerez Mejicanos-Secretario (él asistió más adelante a un encuentro en Costa Rica); Lic. Francisco Toledo Sigüenza-vocal i; Lic. Julio César Díaz Maldonado-vocal II; Lic. Julio Fernando Cruz Burgos-vocal iii; estudiante Óscar Hugo López Rivas-vocal iv y estudiante Ricardo Ramiro Rabanales-vocal v.

¿Y qué vino después, preguntó Ester? Como resultado del Primer Encuentro de Decanos en Antigua Guatemala, -siguió narrando Óscar Hugo- se acordó editar una revista a la cual se le dio el nombre de Identidad Centroamericana, cuyo primer número fue publicado por la Facultad de Humanidades- Universidad de San Carlos y su Consejo Editorial lo formaron: David Arnulfo Pinto Díaz, Homero Jerez Mejicanos, Iris Mendoza y Víctor Hugo de León Mollinedo.

¿Qué papel jugaron Costa Rica y las otras universidades?, -preguntó otra vez Lubia-. Costa Rica fue muy determinante para el origen de Cofahca. Ya se destacó el papel del decano Alban Bonilla pero dos mujeres fueron y siguen siendo claves: Hazel Vargas y Nelly García. También ha sido valioso el apoyo especial que dio Gustavo García de Paredes. Por Nicaragua, al Primer Encuentro no pudo asistir el Decano de la época, Dr. Élmer Cisneros pero él se incorporó rápidamente al organismo. Es necesario mencionar el entusiasmo manifestado por el salvadoreño Víctor González y por el hondureño Armando Valeriano.

Cofahca nace en Antigua el 20 de febrero de 1993, al haber firmado los decanos presentes el documento que contiene la resolución para la creación de Cofahca. Los asistentes, además, firmaron la declaración de Antigua y entre los acuerdos firmados aparece el compromiso de reunirse nuevamente del 5 al 9 de julio de 1993 en un Segundo Encuentro auspiciado por la Universidad Nacional y la Universidad de Costa Rica.

¿Qué pasó en ese Segundo Encuentro?, replica Ester. Fue en ese Segundo Encuentro donde Cofahca nace a la vida jurídica, afirma Óscar Hugo. Cofahca quedó inscrita como Asociación de Decanos en el hermano país de Costa Rica. Los tres decanos que responsablemente prepararon el Estatuto de Cofahca fueron Alban Bonilla, Hazel Vargas y Nelly García pero hay que destacar que contaron con el apoyo irrestricto de sus vicedecanos: Dr. Edwin Salas Zamora, Licda. Alice Miranda y Dr. Roberto Castillo. Luego se incorporó el decano Eddie Vargas, de la Universidad Nacional.

En ese Segundo Encuentro, ya como Cofahca, se visitó oficialmente a la Rectora de la Universidad Nacional, -UNA-,y al Rector de la Universidad de Costa Rica, -ucr-. El Dr. Luis Garita, Rector de ucr, exhortó a los Decanos para que unidos escribieran las más brillantes páginas de la historia humanística, en la región.

Los viajeros, tras dos horas de camino, tomaron un breve descanso en los bellos parajes de Cuatro Caminos, lugar donde se desvían a la izquierda los que van para la antañona Xelajú, o Quetzaltenango; desviarse a la derecha significa ir hacia la ciudad prócer de Totonicapán. Los romeros sin desviarse continuaron hacia su destino, el cual, según las flechas, señalaba Huehuetenango y México.

Cofahca nació vigorosa y con muchos ideales, -continuó Óscar Hugo-. El tercer Encuentro se realizó en la Universidad Nacional Autónoma de Managua-unan en el verano de 1994, tuvo como anfitrión al Dr. Elmer Cisneros. Con inusitado entusiasmo llegaron varios ticos; también llegó Gustavo García de Paredes y una buena delegación de Guatemala, El Salvador y Honduras. Allí se presentaron, por primera vez, Giovanni Valle Guadamuz, Alejandro Genet y la poetisa Vidaluz Meneses, entre otros. El Rector de la unan, en conceptuoso discurso, acentuó la legitimidad de Cofahca, como una necesidad urgente para la región.

El Decano Gustavo García de Paredes se convirtió en Rector de la Universidad de Panamá e inauguró su gestión atendiendo con esplendidez el cuarto Encuentro de Cofahca, a finales del año académico de 1994; allí se incorporaron valiosas personalidades como Enilsa de Cedeño, Fulgencio Álvarez y otros. Cofahca iba viento en popa y al ente humanístico se incorporan los universitarios de Penonomé, -Provincia de Coclé-, y los de David, -Provincia de Chiriquí-. Varios encuentros se han llevado a cabo en la ciudad de Panamá y en Penonomé y dos en David-Chiriquí. Es importante consignar que, en el año 2003, Panamá recibió a los Cofahcos y, en grata asociación con la Honorable Corporación Municipal de la ciudad capital de Panamá, se honró como visitantes distinguidos a los diez miembros fundadores de Cofahca, extendiéndoles significativos pergaminos.

Quiero añadir, -interrumpió Danilo-, que tempranamente Costa Rica tiene otro miembro valioso: la Uned -Universidad Nacional de Educación a Distancia; un elemento clave fue José Luis Torres pero han colaborado otros valiosos académicos y, actualmente, el presidente de Cofahca, -Rafael Méndez Alfaro- procede de tan distinguida Universidad. Ah, -interrumpe ahora Óscar Hugo-, recientemente la universidad privada, -La Salle-, se unió a Cofahca.

Nicaragua también, -habla ahora Danilo-, tiene tres universidades miembros: unan de Managua y unan-León. En unan-León se han realizado varios encuentros y hay que destacar allí a Giovanni Valle, a su colega Eva Mercedes Chavarría y al actual decano Francisco Parajón. Además, está la Universidad Politécnica representada por el Dr. Jerjes Ruiz. Otro dato valioso, -indica Óscar Hugo-, es que en el 2006 llegó al Encuentro de Panamá, el decano de Humanidades de la Universidad Autónoma de Santo Domingo-uasd-, Rafael Guillermo Díaz, él se incorporó a Cofahca y al año siguiente, -2007-, visitó Guatemala y para el verano del 2008 nuestro organismo realizó su primer Encuentro de Decanos en El Caribe-República Dominicana. Dos años más tarde, -2010-, la uasd realizó el Tercer Congreso de Pensadores Humanísticos, honor que recayó en el decano anfitrión, Dr. Rafael Morla.

¿Y qué ha sucedido con el eje norte de Cofahca?, pregunta Ester. En menor grado, acá también hay historia inolvidable, -responde Óscar Hugo-. Hemos visitado varias veces Honduras y no hemos logrado la respuesta que deseamos. El Salvador sí fue muy activo en la época de los decanos Víctor González y Óscar de Jesús López, junto a Marina Galán y Luis Rosales realizaron dos inolvidables encuentros. No nos daremos por vencidos, -exclama Óscar Hugo-, volveremos a visitar Honduras y El Salvador y, tarde o temprano, ellos estarán de nuevo en Cofahca.

¿Todo ha sido Jardín de Edén en Cofahca?, interroga maliciosamente Lubia. No, no y no, responde abruptamente, Danilo. En los años 2005-2006 se vivieron tensiones en Guatemala que afectaron al Consejo, pero surgió la personalidad del Dr. Ricardo Lima Soto y el ente se rescató. Esas tensiones afectaron a los ticos y, en algún momento, uno de ellos propuso la clausura de Cofahca pero la intuición, inteligencia y valentía femenina surgieron como un volcán en plena erupción, apagando el fuego destructor. Rugen, como tempestad en el océano, las voces de Sandra García Pérez, Hazel Vargas Zeledón y Nelly García y con un rotundo no despejan toda duda y dejan claro que Cofahca tiene un destino luminoso.

Ya el sol estaba en su cenit y los viajeros observaban, con éxtasis, los deslumbrantes y singulares paisajes de los altos Cuchumatanes. Pronto estaremos en la ciudad de Huehuetenango y allí almorzaremos, -dijo Óscar Hugo. Déjenme sintetizar el panorama de Cofahca en estos veinte años, -sentenció. Cofahca tiene presencia en El Caribe hoy y ojalá su horizonte se amplíe en los próximos años. Los nombres claves allá son Rafael Guillermo Díaz y Rafael Morla.

La Universidad de Panamá está activa en tres sedes: ciudad de Panamá, Penonomé-Coclé y David-Chiriquí. Personajes históricos de Cofahca son: Gustavo García de Paredes, Miguel Ángel Candanedo, Enilsa de Cedeño, Fulgencio Álvarez (eterno vicepresidente de Cofahca), Nora Toala, Carlos Castro, Fernando Rey del Corral, Vielka de Carrillo, José Ángel Espinoza, Agustín Martínez y el decano de David-Chiriquí- Róger Sánchez.

Los ticos, -dijo con inusual acento Óscar Hugo-; ¡ah, los ticos!-repitió. ¡Realmente no tengo palabras para agradecer tanto talento, energía

Y entusiasmo desbordados a lo largo de estos veinte años. Que ellos perdonen mi incapacidad para hablar de sus hazañas; por ello, sólo consigno los nombres de tan valiosas personalidades: Alban Bonilla Sandí, Hazel Vargas Zeledón, Nelly García Murillo, Edwin Salas Zamora, Jorge Alberto Alfaro (ex Fiscal), José Luis Torres, Roberto Castillo, Alice Miranda, Eddie Vargas, Sandra García Pérez (dos veces presidenta), Leda Díaz, Francisco Enríquez, de reciente ingreso, y la inolvidable ex presidenta Lucía Chacón. Los mencionados han jugado papeles de Presidente, Secretario Ejecutivo, Fiscal y, en fin, todos los puestos directivos de Cofahca.

Por Nicaragua, -habló ahora Danilo-, déjenme indicar que hay tres sedes: unan-Managua, iniciada por Elmer Cisneros, continuada por AlejadroGenet y rescatada finalmente por Luis Alfredo Lobato, de reciente ingreso. Por unan-León tenemos los célebres nombres de Giovanni Valle Guadamuz, Eva Mercedes Chavarría y Francisco Parajón, el decano actual. También está la Upoli-Universidad Politécnica con su representante decano Jerjes Ruiz. Pero no podemos olvidar la participación de la Universidad de Ingenierías, Uni, ni de su decano el Dr. Mario Caldera, quien durante muchos años apoyó al Consejo e incluso realizó dos asambleas.

Por Honduras es digno mencionar el persistente trabajo de asistencia realizado por Armando Valeriano. Por El Salvador podemos consignar los nombres de Víctor Arturo González, Marina Galán, Luis Rosales y Óscar de Jesús López. Y, finalmente, -concluyó Óscar Hugo-, por el capítulo Guatemala-Cofahca está un servidor y como miembro asistente Danilo López, Marco Antonio Sagastume Gemmell (muy activo en Cofahca), Ricardo Lima Soto (inolvidable presidente) y Eleázar Augusto Monroy Mejía, todos por la Universidad de San Carlos. Hay una universidad privada que pertenece al capítulo y a Cofahca, se trata de la Universidad Panamericana y su Decano de Humanidades es el teólogo Ramiro Bolaños. No se logró documentar el nombre de decenas de respetados académicos que han dado lo mejor de sí a Cofahca pero ojalá se rescaten todos los nombres con sus valiosas aportaciones al desarrollo cultural y educativo de la gran patria centroamericana y de El Caribe. Óscar Hugo guardó silencio y los viajeros saborearon un delicioso almuerzo huehueteco.

Observaciones generales

Para fundamentar los datos de la presente crónica, se consultó el primer número de la revista oficial Identidad Centroamericana, así como actas, revistas y documentos oficiales del Consejo de Facultades Humanísticas de Centroamérica-Cofahca.

La crónica presenta datos procedentes de conversaciones con varios miembros antiguos de Cofahca; por tratarse de tradición oral se buscó conversar con varios miembros para fundamentar, en forma más sólida, la información.

Las informaciones iniciales son tradición oral, trabajada a base de muchas conversaciones con miembros de la facultad de Humanidades de la Universidad de San Carlos de Guatemala; sin embargo, se filtró todas las veces que fue posible dicha tradición, con el propósito de dejar consignada una historia fielmente verdadera.

Los nombres completos de los viajeros señalados en la presente crónica son: Lubia Esperanza Pineda García, Ester Escobar de Del Cid, Danilo López Pérez y Óscar Hugo López Rivas. La narrativa fue trabajada por Eleázar Augusto Monroy Mejía y, en forma absoluta, sólo él es el responsable de toda la información vertida en la crónica.

Lectura completa en PDF: